Todas las piedras de esta colección comparten un mismo origen: canteras de Turquía. Pero cada bloque llega a su destino como una pieza irrepetible. Las piedras decorativas de exposición de Revisage se venden así: cada una fotografiada de forma individual, y la pieza que se recibe es exactamente esa, sin una segunda unidad con la misma veta de color. Tres piedras de la colección muestran hasta qué punto varía ese principio.
Dos series, dos propósitos
La colección se organiza en series con nombre propio, dos de las cuales aparecen aquí. La serie "Montevideo" reúne piezas de formas cuidadas con un único orificio pasante - pensado para una eventual conversión posterior en fuente. La serie "Santiago" prescinde de ese orificio en favor de formas abstractas y libres, concebidas como escultura por derecho propio.
De la serie Montevideo: la Piedra decorativa de mármol Ónix miel "Montevideo" A 90cm (desde 1.620 €) muestra la veta color miel de inspiración mediterránea propia del mármol ónix. 90cm de altura, base de 40x15cm, unos 150kg, de origen turco, resistente al invierno y convertible en fuente bajo petición.
De la serie Santiago, el tono más raro: la Piedra decorativa de mármol Purple Wave "Santiago" A 102cm (desde 1.699 €) presenta inclusiones violetas, grises y azules que el fabricante describe como extremadamente raras en el mundo de la piedra natural. 102cm de altura, base de 53x35cm, unos 231kg.
De la serie Santiago, la pieza más pesada: la Piedra decorativa de mármol Riviera "Santiago" A 75cm (desde 2.315 €) destaca por una paleta más cálida y serena. Con 75cm es la más baja de las tres, y con unos 315kg es a la vez la más pesada y la más cara.
Por qué la altura no determina el precio
Este último dato merece una segunda mirada. La piedra Riviera mide 27cm menos que la Purple Wave, pero pesa 84kg más y cuesta 616 € más. La diferencia está en la base: 70x45cm frente a 53x35cm. En las piedras de exposición, el precio sigue el volumen real de piedra, no la altura visual - un detalle más relevante para decidir su ubicación que la primera impresión.
Las tres piezas están talladas de un solo bloque, son resistentes al invierno y proceden de canteras turcas. Todas están pensadas también para colocarse solas, dentro o fuera de casa, como objeto solitario y no como parte de un conjunto.