Lo que hace clásica a una fuente no es su antigüedad, sino el lenguaje de formas en el que se inspira.
Las fuentes clásicas de esta colección son piezas de nueva fabricación. Su carácter clásico o mediterráneo nace de la proporción y la silueta, de sus pilas, columnas, caños y relieves, y del tratamiento de la superficie. No necesitan tener una fecha de origen histórica.
Varios modelos incorporan de forma deliberada las huellas de una superficie envejecida. En las fuentes francesas Le Rove y Central, la fuente de plaza Saint-Tropez y la fuente de piedra natural Lorent, las pequeñas marcas se realizan durante la fabricación. La ficha de Marbella describe pequeñas grietas y rozaduras en la superficie. Son características documentadas de cada acabado, no pruebas de antigüedad.
La categoría tampoco se limita a una sola estructura. Abarca fuentes centrales exentas, fuentes de varios niveles, fuentes con estanque y fuentes de pared; por eso se cruza con otras familias de la colección.
- Nueva fabricación
- La referencia es un lenguaje de diseño, no una fecha. Una fuente de aspecto clásico puede ser un modelo contemporáneo.
- La antigüedad como inspiración
- En los modelos indicados, las marcas superficiales forman parte del acabado. Definen su apariencia, sin acreditar una procedencia ni una edad histórica.
- Categorías que se cruzan
- Una misma pieza puede ser una fuente clásica y de pared, clásica y de piedra natural, o clásica para terraza. Son formas complementarias de entenderla, sin jerarquías.